sábado, 29 de agosto de 2009

Deberes del cornudo sumiso 1

Tú única misión en la vida, y de lo que te queda de ella, es ser cada día más cornudo, humillarte ante tu mujer y darle todo el placer. Y estar a su servicio para darle gusto, para procurar que goce y que se corra constantemente en brazos de otro macho. Tú, por el contrario no podrás correrte sin su permiso. Podrás acariciarte pero sin llegar, porque si te corres sin su permiso te castigará con la mayor pena que un Ama le puede dar a un hombre como tú: Que no te haga cornudo, ni que te humille.