jueves, 20 de diciembre de 2012

Castidad absoluta para el cornudo


He puesto el cartel en la sala de estar para recordarte constantemente que no puedes gozar sin mi permiso. Que debes estar en castidad. Y no me importa que lo vean mis amigas cuando vengan de visitas. Lo he puesto ahí adrede, para humillarte. Y además no tienes por qué preocuparte porque todas ellas saben que eres un cornudo sumiso pichacorta, con pene ridículo en comparación con las pollas de los machos que te hacen cornudo.


Como ves llevo la llave en el tobillo por lo que cuando salgo a la calle los que entienden saben que eres un cornudo. Me gusta enseñarla, que todas la vean aunque sólo unas cuantos lo entiendan. Pero los que lo entienden me tiran los tejes, quieren seducirme, follarme, porque son hombre de verdad y no putas sumisas como tú que gastas bragas. Ello son machos. Tú una puta sumisa cornuda.


Y ahora ven que te voy a premiar. Como has sido un buen marido cornudo, te has humillado ante mis machos suplicándoles que te hagan cornudo y te has portado de maravilla al chuparle la polla y tragarte todo el semen, voy a premiarte. Tras dos meses sin correrte por fin vas a poder hacerlo. Que conste que lo hago por tu salud, porque no conviene estar mucho tiempo en castidad pues puede ser malo para la próstata, pero lo vas a hacer mastubánte de rodillas sobre mis zapatos para que sepas que, aunque tienes placer, es un placer de sumisión de humillación de cornudo.

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