domingo, 23 de diciembre de 2012

Qué bueno eres, cornudo mio


Qué bien, cornudo. Nos traes las bebidas a la cama de matrimonio de rodillas y con ese vestidito de doncella que te compraste. Eres un cielo de cornudo. Y por eso te amo. Mientras salías he vuelto a follar con mi amante y has vuelto a ser cornudo, como siempre. Mira. Acércate. Observa los resultados de mi follada con un macho de verdad.


¿Ves su leche? ¿Ves su condón? Me ha follado como nunca porque le excita saber que tengo un marido cornudo sumiso consentidor, que además es una puta. Una zorra que gasta braguitas. Él es un macho de verdad, pero eso ya lo sabes. Lo has comprobado cuando antes de follar conmigo le has chupado la polla. ¿Estaba muy dura verdad? Él no es como tú que sólo tiene una pollita ridícula que sólo se pone dura al verme follar con otro, al sentirse humillado.Y ahora ya sabes: tienes que limpiarme bien con tu lengua, dejarme el coño limpio de su semen y llevarte el condón para guardarlo en la caja que tienes dispuesta para ellos y donde atesoras todos los recuerdos de todos los hombres que te han hecho cornudo.

No hay comentarios :