miércoles, 23 de enero de 2013

Vas a gozar, cornudo

Lo estoy esperando, cornudo. Lo estoy esperando a él, a mi amante, al hombre que de verdad me hace feliz y me da placer. Al macho que te humilla y te pone en tu sitio como sumiso cornudo. Y me bajo las bragas porque sé que a él le gusta que lo espere de esta manera: con las bragas bajadas para estar ofrecida a su polla, para que me use y disfrute.

Pero mientras llega deberías lamerme el culo para excitarme y para que cuando llegue y  mire hacía arriba,  vea la cara de placer que siento al notar tu lengua en el culo excitándome para que él me folle y te haga más cornudo de lo que ya eres.

Cuando venga me follará, como hace siempre, pero esta vez quiero pedirle que se corra sobre mis bragas, delante de ti, para que veas esperma de macho, el esperma que tú no tienes porque tienes pollita y sólo te sale un hilo muy fino cuando te masturbo con el cinturón de castidad puesto. Él es un toro, un macho, y tú sólo una putita sumisa.

Y luego meteré esas bragas en tu boca para que mientras ves como me folla y te hacemos cornudo, sientas y huelas el aroma de macho y hembra. El sabor de una hembra en celo, excitada y el semen de un toro, de un macho de verdad. El licor de un macho y una hembra que gozan de placer ante tus morros de cornudo sumiso.

Y luego te quitaré el cinturón de castidad y te pondré las braguitas para que las lleves toda la semana y tu pollita sienta en su carne la simiente y los jugos de un macho y una hembra que te hacen cornudo y gozan, mientras tú no puedes ni tocarte sin mi permiso.

Ya llevas dos meses en castidad así que espero que aguantes otra semana más con las bragas puestas y sintiendo lo que tú jamás tendrás. Vas a gozar un montón, cornudo.





1 comentario :

Claudio Rodriguez dijo...

Que duro debe ser no poder masturbarse ne una situación así.