jueves, 7 de febrero de 2013

Aquí me tienes, cornudo

Tal y como te prometí te envío fotos con el móvil de tus cuernos. Estoy en el cuarto de baño preparándome para estar guapa, deseable, como a ti te gusta que esté para él. Lo estaré, no te preocupes. Me va a follar de lo lindo y te haré feliz, muy feliz con tus cuernos. Vas a estar orgullosa de mi.

Él está preparando unas copas y pronto vendrá a meterme mano en el baño. Le gusta jugar con mis pezones y tocarme el coño ante el espejo porque así ve mi cara de zorra, mis gestos de deseos, mi boca abierta suplicando polla.

Sabes que soy su puta, su zorra, su perra. Lo sabes porque fuiste tú el que me iniciaste en esto. Y no sabes cómo te lo agradezco. Yo, que era una monja y no tenía ni idea de lo que es gozar, me he convertido en una experta puta y zorra que anhela y suplica polla. Si mi madre me viera le daba un infarto. !Yo de puta y follando con el jefe de mi marido! !Lo qué hay que ver!, diría.

Pero la culpa es tuya, cariño. Eres un pervertido y me has corrompido. Ahora yo soy puta y tú cornudo, pero somos muy felices. Aunque creo que tú lo eres más que yo. O yo más que tú. No sé. Pero tengo que dejarte porque viene para acá. Felices cuernos, amor mío.

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