viernes, 15 de marzo de 2013

Cornudo y mamporrero

Así, cornudo, así. Lámeme bien mi coño y déjame excitada y lista que viene mi macho y cuando llega quiere que yo ya esté preparada. Abierta, jugosa, en su salsa. Por eso me anuncia que va a venir una hora antes, porque quiere que tú me excites, me calientes, me pongas muy, muy cachonda y que él no tenga que hacer el trabajo.

Porque ya sabes que con su pollón se puede permitir el lujo de llegar y follar, sin necesidad de más preámbulos. Tú eres el preámbulo.  Y muy bueno, además porque  sabes que tienes pito, pilila, pollita. Él tiene polla, pollón. Él es un macho y tú sólo una putita sumisa cornuda que sólo goza cuando lo humillo y lo hago cornudo, como te voy a hacer ahora.

Tú le dejaste a él el papel de macho, le cediste a tu esposa para que él fuera el hombre de la casa y tomara posesión de mi y  de nuestro matrimonio. Ahora soy suya, su puta, la perra salida que le encomienda a su marido que la caliente para recibir bien jugosa a su macho.

Y luego tandrás que asistir a tu puesta de cuernos,  ver como otro hombre mete la polla donde tú no la metes y goza donde tú no gozas... Ver a otro hombre que ocupa tu cama, tu lugar junto a su esposa y te hace cornudo consentido. Porque me consientes, me mimas, me das todo lo que quiero y no me privas de nada. Incluso me buscas machos para que me los folle. Eres un amor.

Y por eso te amo tanto. Soy una mujer con suerte. Dónde iba a encontrar una joya como tú que no sólo se deja poner los cuernos, sino que me anima a que lo haga. Eres un chollo. Un chollo de cornudo. Y por eso me casé contigo. Y por eso te amo tanto.

1 comentario :

Anónimo dijo...

Yo soy este tipo de cornudo