viernes, 26 de abril de 2013

No sabes de quién...

Te has comprado esa ropita tan sexy para estar guapa, pese a que estás embarazada. Tú lo estás siempre, pero ahora tienes un encanto especial. Y no sé por qué. Quizás porque me acabas de confesar, mientras me acaricias mi polla dura, muy dura, que no sabes quién es el padre. Si el hijo es mío o de él, de tu amante, del macho con el que últimamente también follas.

Y la situación me duele, pero también me produce morbo, mucho morbo. Y tú lo sabes y me lo recuerdas. La prueba, según me dices, es que mientras me lo cuentas tengo la polla dura.
- La incertidumbre te excita, cariño.
- No lo sé.
- Bueno, piensa que nosotros hemos estado años queriendo tener un hijo, que me quedara preñada y no lo hemos conseguido.
- Es cierto.
- Y ahora, desde hace un mes que follo con él, con mi amante, me he quedado preñada. No sé quién es el padre, pero puedes echar cuentas y hacer cálculos.

Pero yo prefiero no hacerlos. Tú tampoco, porque me has dicho que sea quien sea el padre, yo tendré que criarlo como hijo mío. Y tampoco te harás las pruebas de ADN para saber quién es.
- Quiero que la incertumbre te coma durante el resto de tu vida. Así estarás más sumiso y te sentirás más cornudo.
- De acuerdo, amor mío -te he dicho antes de correrme en tus manos.

Delirios.

4 comentarios :

abraham dijo...

Es duro al principio pero ya k asimilaste k tu mujer esta preñada de su hombre es algo muy excitante lo digo por experiencia

abraham dijo...

Es duro al principio pero ya k asimilaste k tu mujer esta preñada de su hombre es algo muy excitante lo digo por experiencia

abraham dijo...

Al principio es difícil pero ya k superaste eso el k tu mujer este embarazada de otro es muy excitante todo el día es morboso para uno lo digo por experiencia

Anónimo dijo...

Así es y te lo digo yo que a la mía la acaban de preñar por quinta vez entre sus tres amantes... la llevan cinco años en el ciclo joderla, preñarla, parir, preñarla rápidamente de nuevo volver a parir y así estamos en el quinto y ni siquiera sabemos con seguridad de quien es cada uno, ya que son tres los corneadores