martes, 9 de abril de 2013

Su esposa disfruta del placer de los demás


Le he dicho que no diga nada: "Quédate ahí, quieta. Y disfruta como estás haciendo. Me gusta verte gozar, recrearte en el placer de ser usada para el placer de los demás. Te gusta saborear hasta la última gota del placer de otros. Has nacido para eso: para disfrutar viendo a los demás usar tu cuerpo como un objeto para el placer. Estate quieta. No te muevas. Y disfruta como una zorra emputecida".

1 comentario :

Anónimo dijo...

Cuando la esposa se convierte en una zorra emputecida ya no hay vuelta atrás... el vicio las atrapa.